Además de ser considerado el gran
maestro del suspenso, el director también trascendió por una suma de
excentricidades; conocé algunas de ellas
Por: Milagros Amondaray
1. ESPOSÓ A LOS PROTAGONISTAS DE LOS 39 ESCALONES
En numerosas ocasiones, Alfred Hitchcock
ha declarado que su forma de trabajar con los actores no estaba, bajo
ningún punto de vista, sujeta al famoso "método". Por eso, la libertad
que les daba para que ellos pudieran explorar distintas técnicas era,
por decir poco, relativa. Como consecuencia, consideraba a los
intérpretes como instrumentos vitales del film, pero siempre
subordinados a la palabra escrita primero y a la visión del director
después. Esto lo condujo a emplear él mismo algunas herramientas para
conseguir los golpes de efecto que sus films imperiosamente requerían.
Una de las anécdotas relacionadas a este punto se vincula con la
extraordinaria Los 39 escalones, en cuyo rodaje dejó esposados a
los protagonistas Madeleine Carroll y Robert Donat durante todo un día,
haciéndoles creer que había perdido la llave (recordemos que la
secuencia en que ellos se encuentran esposados es clave en el film). ¿El
objetivo de su broma? Según el propio realizador, la finalidad era no
solo que sientan lo que sus personajes estaban procesando sino también
todos los pormenores que pueden suscitarse en una relación. "Lo que me
atrae es todo el drama que rodea al hecho de estar esposado", declararía
Alfred. Los actores, probablemente, no se hayan divertido tanto como
él.
2. NO DEJABA ENTRAR AL ESPECTADOR AL CINE SI LA PELÍCULA YA HABÍA COMENZADO
Una cosa es el arte y otra cosa es el negocio.
Hitchcock tenía bien en claro la diferencia pero, al mismo tiempo, sabía
que ambos puntos iban a estar inevitablemente conectados. Por eso, una
vez finalizada la que sería su película más "popular" (Psicosis)
y con el pleno conocimiento de que tenía que promocionarla, decidió
tomar el toro por las astas y él mismo elaborar una astuta movida de
marketing. En un video que pueden ver más abajo, y que funcionó como una
previa al estreno del film, el realizador grabó un mensaje para los
dueños de los cines en el que les pedía que no permitieran que la
audiencia ingresara al cine una vez que la película hubiera comenzado.
La estrategia funcionó a la perfección porque no solo generó
expectativas en los espectadores ("¿por qué es imperativo que no nos
perdamos nada de Psicosis ?" deben haberse preguntado) sino
porque además logró que los mismos compren entradas por anticipado, en
gran parte persuadidos por el brillante plan de Hitchcock. Esto
demuestra que cuando se le adjudica al realizador el calificativo de
"visionario", éste no solo está circunscripto a su mirada sobre el cine
sino también a sobre cómo el cine debe ser absorbido, experimentado,
vivido. Un dato más: intentó comprar todas las copias del la novela de
Robert Bloch para que menos espectadores conocieran el final.
3. USÓ TAMBORES PARA ASUSTAR A LOS ACTORES DE LOS PÁJAROS
Quienes hayan visto Los pájaros sabrán que es,
además de una obra maestra, una película que se queda impregnada en la
retina y que se propulsa con golpe de efecto tras golpe de efecto, lo
cual la vuelve, ante todo, un film escalofriante. Cabe mencionarse que
gran parte del mérito le corresponde al mejor colaborador que Hitchcock
pudo haber tenido si de generar impacto se trata: el compositor Bernard
Herrmann, quien en este caso no compuso ninguna pieza original sino que
operó como consultor de sonido. En el rodaje de Los pájaros el
realizador volvió a implementar la técnica de hacerles padecer a los
actores el mismo terror que padecen sus personajes con resultados
brillantes en pantalla, pero repudiables por fuera de ella. La
protagonista del film, Tippi Hedren,
luego de haber sufrido el constante resonar de los tambores que
Hitchcock hacía sonar mientras filmaba para que el miedo sea más
palpable, luego de que se emplearan pájaros falsos para que el pavor se
incrementara en ella, y luego de haber sufrido varias heridas entre
escena y escena, tuvo un episodio nervioso que la forzó a alejarse del
set y a pasar varios días en el hospital. "Hitchcock me puso en una
prisión mental", declararía años después Hedren, "pero yo hice lo que
tuve que hacer para no seguir padeciéndolo".
4. ERA FÓBICO A LOS POLICÍAS (Y A LOS HUEVOS)
Para no faltar a la verdad, hay que decir que Alfred
Hitchcock no tenía una sola fobia. Lo suyo era un gran pánico con
múltiples caras. En primer lugar, algunos aseguran que el realizador le
temía a los policías. Una situación provocó este miedo. Cuando era niño,
su padre lo castigó por una travesura de una manera poco convencional:
enviándolo a la estación de policía, nota en mano, para que lo dejen
encerrado en una de las celdas por aproximadamente diez minutos. Este
particular castigo no solo "funcionó" en ese momento sino que tuvo
notorias repercusiones en su vida adulta, ya que por mucho tiempo se
cree que el director le tuvo pánico a que los policías lo parasen en la
calle, pensamiento ineludible cuando llevaba a su hija Patricia en auto
al colegio. En segundo lugar, otra de sus fobias, quizás la más
conocida, es la denominada Ovofobia. En síntesis: miedo a los huevos.
"Les tengo pánico, me generan nauseas, esas cosas redondas sin ningún
orificio, nunca vi algo más desagradable que un huevo que chorrea ese
líquido amarillo" expresó el realizador. Por esta razón, Hitchcock
evitaba los desayunos y las cadenas de comida rápida, ya que no podía ni
siquiera sentir el aroma del alimento en cuestión.
5. NO QUERÍA VER SUS PROPIAS PELÍCULAS
Una de las técnicas más conocidas empleadas por Alfred
Hitchcock era el uso del humor para alivianar tanta tensión. Como ya
hemos visto, esto sucedía también en el rodaje, donde llevaba a cabo
bromas de todo tipo. En sus películas hay un uso permanente de los gags,
de la inclusión de personajes un tanto grotescos y, claro, de sus
inolvidables cameos. Sin embargo, a pesar de que sus films contienen un
componente hilarante (ese tren ingresando a un túnel en Intriga internacional,
en alusión al acto sexual de sus protagonistas), también es cierto que
su trascendencia responde a la creación de climas aterradores. Según
palabras del propio Hitchcock, -cuya declaración bien podría tratarse de
otro de sus jugueteos con la audiencia-, se asustaba de sus películas y
por eso evitaba verlas. "Les tengo miedo, nunca quiero verlas, ni en
una sala ni en otro lado. No entiendo incluso cómo los espectadores
pueden soportarlas". En esa misma entrevista, y ante la réplica de su
interlocutor de que esa actitud era simplemente ilógica, el gran Alfred
respondió: "¿Pero qué es la lógica? No hay nada más estúpido que la
lógica".
El amor detrás del suspenso
El estreno de “Hitchcock”, un retrato del
reconocido director de cine durante el rodaje de una de sus obras
maestras, “Psicosis”, en la cual se pone énfasis en la compleja relación
entre el artista y su esposa, Alma Reville.
PorLaura Natale
Alfred Hitchcock y su historia. Pero no toda
su historia. El director de cine, maestro del suspenso, es retratado en
este film que se estrena mañana y que lleva por nombre su apellido, así a
secas, aunque no se trate de una biografía completa. Dirigida por Sacha
Gervasi, “Hitchcock” narra el detrás de cámaras del recordado y exitoso
thriller “Psicosis”, rodado en 1960 por el cineasta, seguido muy de
cerca por su esposa, Alma Reville. Un aspecto que no se asoma en sus
películas de suspenso: la relación que tuvo este genio del cine con
Alma, que fue además su leal colaboradora en su realización
cinematográfica.
En la película, Hitchcock busca
desenfrenadamente un guión para su próximo trabajo. Es así como decide
financiar personalmente “Psicosis”, una sórdida novela de horror de
Robert Bloch, inspirada en los asesinatos perpetrados por Ed Gaine, un
granjero de Wisconsin que tenía por pasatiempo descuartizar mujeres y
robar cadáveres. Es un proyecto fatal a los ojos de los ejecutivos de
Hollywood: de un presupuesto bajísimo, rodado en blanco y negro, con
equipo televisivo, temáticamente crudo y con la audacia de matar a su
protagonista a fines del primer acto. Es más, los censores están
horrorizados de que, por primera vez, una película americana mostrará un
inodoro (y lo que es peor, en funcionamiento).
Hitchcock,
ansioso por probar su relevancia ante las generaciones más jóvenes, hace
del proyecto uno de sus más personales, hipotecando su casa para
costear el rodaje. Alma, su esposa “de fierro”, lo apoya. Pero a medida
que él se obsesiona con el rodaje, ella empieza a resentir la sombra del
esposo. Tiene sus propias ambiciones artísticas, que florecen mientras
le ayuda a Withfiel Cook en la adaptación de su novela. En el estudio,
la atención del director se divide entre dos rubias, Vera Miles y Janet
Leigh.
Así transcurre la película. Pero lo que “Hitchcock” busca
poner al descubierto es la cautivadora y compleja historia de amor de la
pareja mientras se realiza este famoso rodaje de “Psicosis”, ya que
Reville fue la única persona que tuvo ingerencia en el montaje final del
film.
Hasta aquí la historia, el tema y los subtemas. Es hora de
hablar de las interpretaciones. Anthony Hopkins es quien le da vida al
misterioso director, mientras que Helen Mirren (ganó un Oscar en 2011
por su interpretación de la Reina Isabel II en “The Queen”) es la gran
mujer detrás de ese genial hombre. “Puede ser que Hitchcock haya sido un
tipo siniestro, atormentado, frío, despiadado y obsesivo, pero también
fue generoso, cariñoso e ingenioso”, comenta Hopkins, quien no quiso
engordar para el papel, y en el film está oculto bajo prótesis de
gordura y capas de látex, habla como Hitchcock, viste como Hitchcock y
gesticula -de una forma casi caricaturesca- como Hitchcock. Con su
mentón en alto, Hopkins está, de a ratos, irreconocible, es muy bueno
imitando. Mirren, por su parte, pareciera tener más libertad con su
personaje, sin duda gracias al bajo perfil que Alma mantuvo toda su vida
comparado a la grandilocuencia de su marido. Entre los actores están
Scarlett Johansson (haciendo de Janet Leight), Jessica Biel (Vera Miles)
y James D’Arcy (encarnando a Anthony Perkins).
Crítica de "Milla 22" ("Mile 22" USA 2018)
-
Sinopsis: James Silva es un agente enviado a un país extranjero para
vigilar las actividades nucleares cuando se produce el robo de material
radioactivo...
Rímini y San Marino
-
¿Donde va Vicente?... Pues eso, en Agosto la playa es lo que llama. Y uno
de los destinos playeros más importantes de los italianos es Rímini. Sus
kilóm...
Desde el recuerdo
-
EQUIPO " BAR LORENZO GORNE"
Rio Segundo año 1951
En la foto: chanchola sanchez ,fletacho ,lito villafañe ,zurdo maldonado,
oso todesco , tuni garcia ,neg...
una rotonda .... non so dove e
-
Come deficile nella vita arrivare in una rotonda dove non sai quale la
strada giuta che devi prendre e avere paura d andare in una strada senza
uscita ...
...
Les saca una vuelta a todos
-
No ha empezado la temporada y Mercedes ya está golpeando moralmente a sus
rivales. Ocho dia de test, 64 horas de pruebas y el equipo alemán las ha
utili...
Aerodinamica en la Formula 1
-
La aerodinámica en la Fórmula 1 se ha convertido en una pieza clave para
este deporte, donde las escuderías que compiten invierten cientos de
millones de e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario